sábado, 13 de febrero de 2010

Se apagó la Luz

A veces suelen ocurrirnos pequeños apagones; como cuando se corta la luz...pero siempre sabemos que volverá.

¿Pero que hacer cuando ocurre ese apagón y la luz no quiere volver?
A veces quedamos a oscuras sin siquiera un pequeño brillo en nuestras vidas.Todo parece tan abrumador que es eso mismo lo que no nos deja ver que aunque ya no podamos contar con esa luz, hay personas que nos prestan la suya, y nos hacen recordar nuestro brillo interno.Esas personas están ahí, en los momentos difíciles, acompañándonos en los momentos más hermosos de nuestras vidas; pero también en los más tristes y desoladores; brindándonos su apoyo incondicional y ese consejo que nos saca de ese precipicio en el que creemos estar.
Pero hay veces también, que ni esas maravillosas personas logran ser suficientes; hay veces en que nada lo es... y aunque ellos estén a nuestro lado, nos sentimos solos, más solos que nunca; vacíos...muertos en vida.

Momentos en que la tristeza nos abate; parece querer derribarnos, sacarnos del camino; Y es ahi, donde debemos sacar las fuerzas para tomarnos aunque sea de un hilo delgado y casi imperceptible de esperanza y seguir luchando con todas nuestras fuerzas; porque aunque todo parezca perdido, hay un mundo que nos espera afuera; hay un sol que aparece cada día para recordarnos que no todo es oscuridad y que aunque por ahora el camino parezca difícil, la luz llegará...porque no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista.
Y estos apagones serán las huellas de guerras pasadas que nos harán recordar lo fuerte que somos y que siempre hemos sido.

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